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martes, mayo 24

186- Cronología del exterminio de los pueblos barbaros

En la foto se ven los cuerpos sin vida de otro pueblo condenado al exterminio, pero que en el caso de los judíos NO EXISTE predicción alguna que indique su aniquilamiento total como SÍ ES el caso de los pueblos bárbaros que en este artículo se describen, "primicias informativas" QUE se cumplieron hasta en sus más intrincados detalles unos mil años después de ser pronosticadas:
Daniel 7:8 "Mientras yo contemplaba los[diez] cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño[de índole religiosa] salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre[vigila y confiesa a su membresía], y una boca que hablaba grandezas"
Daniel 7:24 "Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes[Visigodos, Vándalos, Ostrogodos, Lombardos, Francos, Burgundios, Suevos, Anglosajones, Alamanes y Hérulos, click acá]; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros[de índole religiosa], y a tres reyes derribará[Hérulos(en 493), Vándalos(en 527) y Ostrogodos(en 538)]."
Lo más irónico y que NO se menciona en otras crónicas, es que estos tres pueblos eran TAMBIÉN católicos, aunque de escuela arriana.
Incluso el apóstol Juan reportó MUY PERPLEJO haber presenciado a una religión exterminando a otra: Apocalipsis 17:6 "Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado CON GRAN ASOMBRO".

Cronología del exterminio de los pueblos bárbaros
Varios pueblos invadieron Roma, pero SOLO 3 fueron exterminados de raíz DEBIDO al parecer a su escuela de cristianismo ARRIANO y NO a su atrevimiento militar. Hasta dónde puede llegar el odio religioso? O la intolerancia por motivos de conciencia? Acá se documenta el exterminio LITERAL de tres pueblos completos EN SOLO 45 AÑOS al parecer por su línea religiosa cristiana arriana(Ellos SOLO TENÍAN EN COMÚN SU equivocada CREENCIA DE QUE Jesús NO era Dios, tan solo humano); EN EL ARTÍCULO QUE HOY SOMETO A SU ELEVADA CONSIDERACIÓN, VERÁ LAS PALABRAS DERIVADAS DE "ARRIANISMO" EN MAYOR CANTIDAD DE VECES(40 sin esta introducción) QUE LA PALABRA "PUEBLO". Por sencillo ejemplo, notemos que los temas de los tres concilios de esos negros siglos 4º y 5º: el nestorianismo y el monofisismo, alrededor del arrianismo(tesis cristiana equivocada de que Jesús NO era Dios, solo humano). A lo largo del artículo puse en rojo las palabras derivadas del arrianismo para que no le cueste encontrarlas. El factor doctrinario religioso era de TAL importancia que por mucho que se oculten o disfracen los hechos, está claro que sin la actividad religiosa NO hubieran sido exterminados esos pueblos.

El miserable y trágico problema/moraleja es que la intolerancia religiosa que recibió la herida mortal* en días de Napoleón está resucitando!!

*Apocalipsis 13:14
Y engaña(la némesis religiosa que parece cordero pero habla como Dragón) a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia(poder civil), mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen(una administración imperial clonada) a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.

Por necesidad una cosa lleva a la otra:

"por consiguiente, sí, la iglesia católica también reclama el derecho de la intolerancia dogmática, con respecto a las enseñanzas, es injusto [según quién?] reprocharla por ejercer este derecho... Ella considera la intolerancia dogmática no solamente como su derecho indiscutible, pero tabién como un deber sagrado... De acuerdo con romanos 13:1-4, las autoridades seculares tienen el derecho de castigar con la muerte, especialmente los crímenes serios, por lo tanto [una falacia acá:], los herejes [según quién?] no solo pueden ser excomulgados, sino también pueden ser condenados a muerte con justicia"
The Catholic Enciclopedia, edición de 1911, tomo 14, pags 766, 768


La mayor parte de la literatura IMPARCIAL Y SIN COMPROMISOS que se produjo en la Roma Imperial se ha perdido, sólo algunos pocos escritos han llegado hasta nosotros, sobre todo a través de los propios RELIGIOSOS que intentaban refutarlos. Es por esta razón que las fuentes para el estudio de la reacción contra el ARRIANISMO se encuentren tanto entre autores cristianos como entre autores no cristianos, por ejemplo, el punto de vista de los cristianos arrianos era sincero: pensaban que era una muy grave herejía afirmar que Jesús NO había venido en carne, y actuaban en consecuencia dentro de su radical concepto de lo que se debe hacer con los herejes, a pesar que la biblia TAN SOLO ACONSEJE aislarse de los herejes, NO ASESINARLOS tomando la justicia en las propias manos.
De entrada quiero dejar claro que DE NINGUNA MANERA ESTÁ EN MANOS HUMANAS EL tratamiento juicio o CASTIGO DE NINGÚN HEREJE; a menos que los verdugos intelectuales tambien sean víctimas de una herejía MAYOR: "NO MATARÁS". Ya que siempre ha estado escrito lo mas grave que se puede hacer con un blasfemo o hereje:
1 Corintios 5:11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.
[Los supuestos herejes SON parte del público a ser informado, y esa expresión está MUY LEJOS de lo que la "santa inquisición" tiene plasmados en sus leyes de tortura, LEYES QUE AÚN NO HAN SIDO DEROGADAS Y SIGUEN VIGENTES ESPERANDO SER APLICADAS DE NUEVO] CONFORME A LA PREDICCIÓN del propio Jesucristo:
Juan 16:2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.
La sabiduría más básica y el sentido común, el MENOS COMÚN de los sentidos, sugiere que "Una persona NO PUEDE ENSEÑAR ALGO QUE ÉL MISMO NO APRENDIÓ".


Cláusula #186
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nota: visítenos pronto, sólo busque con google: 150 frases religiosas que NO están en la biblia

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Cronología del exterminio de los pueblos bárbaros
Varios pueblos invadieron Roma, pero SOLO 3 fueron exterminados de raíz DEBIDO al parecer a su escuela de cristianismo ARRIANO y NO a su atrevimiento militar. Hasta dónde puede llegar el odio religioso? O la intolerancia por motivos de conciencia? Acá se documenta el exterminio LITERAL de tres pueblos completos al parecer por su línea religiosa cristiana arriana(Ellos SOLO TENÍAN EN COMÚN SU EQUIVOCADA CREENCIA DE QUE Jesús NO era Dios). EN EL ARTÍCULO QUE HOY SOMETO A SU ELEVADA CONSIDERACIÓN, VERÁ LAS PALABRAS DERIVADAS DE "ARRIANISMO" EN MAYOR CANTIDAD DE VECES(40 sin esta introducción) QUE LA PALABRA "PUEBLO". Por sencillo ejemplo, notemos el tema de los dos concilios de ese negro siglo 5º: el nestorianismo y el monofisismo, temas alrededor DEL arrianismo(tesis equivocada de que Jesús NO era Dios, solo humano). A lo largo del artículo puse en rojo las palabras derivadas del arrianismo para que no le cueste encontrarlas: El factor doctrinario religioso era de TAL importancia que por mucho que se oculten o disfracen los hechos, está claro que sin la actividad religiosa NO hubieran sido exterminados esos pueblos. El miserable y trágico problema es que la intolerancia religiosa que recibió la herida mortal está resucitando!!
La mayor parte de la literatura IMPARCIAL Y SIN COMPROMISOS que se produjo en la Roma Imperial se ha perdido, sólo algunos pocos escritos han llegado hasta nosotros, sobre todo a través de los propios RELIGIOSOS que intentaban refutarlos. Es por esta razón que las fuentes para el estudio de la reacción contra el ARRIANISMO se encuentren tanto entre autores cristianos como entre autores no cristianos, por ejemplo, el punto de vista de los cristianos arrianos era sincero: pensaban que era una muy grave herejía afirmar que Jesús NO había venido en carne, y actuaban en consecuencia dentro de su radical concepto de lo que se debe hacer con los herejes, a pesar que la biblia TAN SOLO ACONSEJE aislarse de los herejes, NO ASESINARLOS tomando la justicia en las propias manos.
De entrada quiero dejar claro que DE NINGUNA MANERA ESTÁ EN MANOS HUMANAS EL tratamiento juicio o CASTIGO DE NINGÚN HEREJE; a menos que los verdugos intelectuales tambien sean víctimas de una herejía MAYOR: "NO MATARÁS". Ya que siempre ha estado escrito lo mas grave que se puede hacer con un blasfemo o hereje:
1 Corintios 5:11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.
[Los supuestos herejes SON parte del público a ser informado, y esa expresión está MUY LEJOS de lo que la "santa inquisición" tiene plasmados en sus leyes de tortura, LEYES QUE AÚN NO HAN SIDO DEROGADAS Y SIGUEN VIGENTES ESPERANDO SER APLICADAS DE NUEVO] CONFORME A LA PREDICCIÓN del propio Jesucristo:
Juan 16:2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.
La sabiduría más básica y el sentido común, el MENOS COMÚN de los sentidos, sugiere que "Una persona NO PUEDE ENSEÑAR ALGO QUE ÉL MISMO NO APRENDIÓ".




EMPERA-

DORES

AÑOS

siglos 4-5 y 6

PAPAS

.

ACONTECIMIENTOS




En oriente:

Valente (364-378), Valentiniano II(375-392), Teodosio I el Grande(379-395),Arcadio(395-408),Teodosio II(408 - 450)

en Occidente:

Valentiniano III(424-455)

366-440

366-384-Dámaso

384-399-Siricio

399-401-Anastacio I

401-417-Inocencio I

417-418-Zósimo

418-422-Bonifacio I

422-432-elestino I

432-440-Sixto III

Esta época comienza con un emperador cristiano arriano FANÁTICO: Valente

Después de Nicea, Constantino HABÍA defendido el homoousios, hasta que, al final de su vida, Eusebio de Nicomedia es nombrado patriarca de Constantinopla y lo convence, bautizándolo antes de morir en el arrianismo (337)

Teodosio El Grande expulsa los cristianos arriamos de oriente

El pueblo sigue creyendo en la divinidad de Jesús, a pesar de todo ("los oídos de los fieles son más santos que los corazones de los sacerdotes")

El Concilio I de Constantinopla convocado por Emperador Teodosio I(381)Temas Arrianismo, Macedonianismo, Apolinarismo.

429- Los Vándalos se asientan en el norte de África

Concilio Éfeso, convocado por Teodosio II; año 431:Tema: Nestorianismo: ahí se condena el arrianismo




En Oriente:

Marciano(450-457)

en Occidente:

Valentiniano III(424-455), Petronio,Avito,

Bajo Ricimero El "hacedor de emperadores":

Mayoriano (457 - 461)

440-461

440-461-León I el grande

León I evitó con su persuasión que el supersticioso Atila el Huno invadiera Italia

En 455 logra contener a Genserico rey Vándalo, cuñado suyo y consuegro de Valentiniano III

En 456 Ricimero se hace con el poder entre cortinas

Concilio de Calcedonia año 451: convocado por emperador romano de oriente Marciano

Temas: Nestorianismo,Monofisismo: ahí se condena el arrianismo




En Oriente:

León I(457-474)

en Occidente:

Libio Severo (461-465)

El propio Ricimero(18 meses 465-466)

461-468

Hilario

Amaba mucho la suntuosidad y la riqueza. Hilario actuó como legado de León I en el “Sínodo de los Ladrones” de Éfeso en 449: Seguía la costumbre de ordenaciones "irregulares" de puestos eclesiásticos. El “Liber Pontificalis” menciona una Encíclica que Hilario envió a Oriente, para confirmar los Concilios Ecuménicos de Nicea, Éfeso, y Calcedonia.




En Oriente:

León II(474)

Zenón(474-491)

en Occidente:

Antemio(467-472)

Anicio Olibrio-472

muere Ricimero

Glicerio(473-474)

Julio Nepote(474-475)

Rómulo Augústulo(475-476)

Luego:

.

Caída del Imperio Romano de Occidente

El primero de los exterminios masivos comenzaría en unos 17 años desde el surgimiento del poder religioso en occidente

y TAN SOLO unos 25 años desde la confirmación de Hilario para los concilios

468-483

Simplicio

En 476: Teodorico asume el poder sobre los Ostrogodos

Odoacro, rey de los Hérulos, pueblo germánico de creencias cristianas arrianas(además "... y ellos practican el sexo contrariamente a los fines de la ley divina, hasta con hombres y asnos",De Bello Gothico, por Procopio) destituye al niño emperador Rómulo Augústulo, hasta su muerte en 480, el emperador legítimo de Occidente Julio Nepote siguió siendo teóricamente el superior de Odoacro, mientras que éste llegó incluso a emitir moneda en su nombre. Sin embargo, Odoacro también se tituló rex Italiae (Rey de Italia) y como tal fue reconocido durante el resto de su vida.

En 477: Muere Genserico, rey Vándalo

No obstante, las relaciones entre Odoacro y la Roma oriental(Zenón) empeorarían posteriormente dando lugar a un vacío de poder en occidente, en cuyo seno surgió el poder eclesiástico, dicho poder ejerció DECISIVA INFLUENCIA en el exterminio de tres pueblos por razones religiosas: eran de creencia cristiana arriana Hay evidencia abundante de que Simplicio intrigó con Basilisco y Zenón, para asesinar los monofisistas, y es MUY PROBABLE que de la misma forma manipulara contra los arrianos: Daniel 7:8 "Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas"
Daniel 7:24 "Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará."

En 488 Teodorico, rey Vándalo toma Italia pero NO se proclama emperador sino regente de Zenón, enviándole las insignias imperiales como presente, al parecer por temor a Odoacro, pues los Hérulos gobernarían Italia del 476 al 493

influencia religiosa para el exterminio del primero de los pueblos cristianos arrianos: los Hérulos




En oriente:

Anastasio I(491-518)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

483-492

Félix II

Excomulga a Zenón y al patriarca oriental Acacio

En 491 muere Zenón

influencia religiosa para el exterminio del primero de los pueblos cristianos arrianos: los Hérulos




En oriente:

Anastasio I(491-518)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

492-496

Gelasio I

Incorporó los libros apocrifos

En 493 Teodorico, Rey Vándalo extermina a los Hérulos de Roma, luego matando a Odoacro

Comienzan los 45 años en que se exterminaron a tres pueblos cristianos arrianos hasta no quedar rastro alguno de su cultura




En oriente:

Anastasio I(491-518)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

496-498

Anastaio II

En 497 Teodorico, rey Vándalo, obliga a Anastasio II a reconocerlo como gobernante




En oriente:

Anastasio I(491-518)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

498-514

Símaco

En 508 Teodorico, rey Vándalo de creencia cristiana arriana, toma La Provenza en Francia y Narbonense en Italia




En oriente:

Justino I(518-527)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

514-523

Hormisdas

Cuando subió al solio pontificio Hormisdas, ardían en Roma los restos del cisma de Lorenzo, Occidente estaba en manos de los bárbaros, sobre todo cristianos arrianos

Restableció la relación rota por Félix II

Su calendario estableció los años A.C. y D.C.




En oriente:

Justiniano I(527-565)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

523-526

Juan I

Coronó a Justiniano, por lo cual Teodorico, rey Vándalo le hace prisionero, muriendo este papa en el calabozo, por lo que nombra papa al controvertido papa pro-arriano Félix IV, Teodorico,rey Vándalo, muere en 526.

Influencia religiosa para exterminar al segundo de los pueblos cristianos arrianos: los Vándalos




En oriente:

Justiniano I(527-565)

Duro revés en el surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

526-530

Félix IV

el papa pro-arriano,

grado máximo de la resistencia cristiana arriana

En 527 Justiniano extermina a los Vándalos de África del Norte:

Acá han pasado 34 años de los 45 años en que se exterminaron a tres pueblos cristianos arrianos hasta no quedar rastro alguno de su cultura




En oriente:

Justiniano I(527-565)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

530

Diócoro-Bonifacio

.

Designado Diócoro por Félix IV como su sucesor mediante un edicto, a la muerte de este una parte del clero, respetando la voluntad del fallecido, lo eligió pontífice el 22 de septiembre de 530, mientras la facción mayoritaria de dicho clero se opuso a su elección y elegía como papa a Dióscuro. El posible cisma en la Iglesia quedó abortado al "morir" Dióscuro a los veintidós días de su nombramiento.




En oriente:

Justiniano I(527-565)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

530-532

Diócoro-Bonifacio

Bonifacio construye un monasterio sobre un templo pagano del dios Apolo




En oriente:

Justiniano I(527-565)

Surgimiento del poder religioso ante el vacío de poder civil en Occidente

532-535

535-536

536-537

Juan II

Agapito I

Silverio

Influencia religiosa para exterminar el tercero de los pueblos cristianos arrianos: los Ostrogodos




En oriente:

Justiniano I(527-565)

Formalización del poder eclesiástico en occidente

537-555

Virgilio

Agapito I

En 538 Justiniano extermina a los Ostrogodos del Norte de Italia

Fin de los 45 años en que se exterminaron a tres pueblos cristianos arrianos hasta no quedar rastro alguno de su cultura

Y comienzo de los 1260 años de hegemonía católica hasta recibir una herida mortal en 1798 al ser capturado el papa por Napoleón

En 1798, era la intención de Napoleón que nunca jamás hubiera otro papa. "El papado desapareció: no quedó ni siquiera un vestigio de su existencia; y ninguna de las potencias católicas romanas de aquel tiempo intervinieron en defensa suya. La Ciudad Eterna ya no tenía príncipe o pontífice. El que fue su obispo moría en cautiverio en tierras lejanas, y ya se había proclamado el decreto prohibiendo la elección de un sucesor" (Rome: From the Fall of the Western Empire, p. 440)

En 553 Justiniano entrega Roma al papa, FORMALIZANDO la primera restauración romana, ya bajo el cetro religioso

La época de transición comienza con un emperador anti-arriano: Justiniano



El vándalo Genserico

En el año 455 D.d C. ambas mitades del Imperio tenían ahora que elegir nuevos gobernantes.

En Constantinopla, el hombre más poderoso era Aspar, un germano que era jefe de las tropas bárbaras que custodiaban la capital. Podía haberse proclamado emperador, pero era cristiano arriano y sabía que, como gobernante, tendría que enfrentarse con la constante e infatigable oposición de los monjes y del pueblo. No valía la pena, evidentemente. Era más fácil poner a algún católico anodino en el trono y gobernar mediante él. La elección de Aspar recayó en León de Tracia (por la provincia en que había nacido), un anciano y respetado general.
El ascenso al trono de León puso de relieve otro cambio importante. Antaño había sido el Senado el que oficialmente nombraba un emperador, luego fue el ejército y ahora era la Iglesia. El patriarca de Constantinopla colocó la diadema de púrpura sobre la cabeza de León I, y la coronación del jefe del Estado por el jefe de la Iglesia ha sido habitual desde entonces.
Como Marciano antes que él, León actuó mejor de lo esperado. Entre otras cosas, no fue el títere de Aspar. En verdad, León se dispuso cuidadosamente a socavar la posición de Aspar, y una manera de hacerlo era cambiar el cuerpo de guardia imperial de germanos por otro de isaurios, miembros de ciertas tribus de Asia Menor oriental. Tal substitución hizo que León no temiera ser asesinado cuando se enfrentase con Aspar. Además, le proporcionó un grupo confiable de hombres al cual oponer contra los germanos de Aspar, en caso de una disputa violenta. Además, consolidó su situación dando en matrimonio a su hija al general de las tropas isaurias (quien adoptó el nombre griego de Zenón).
Este fue un proceso de importancia decisiva y marcó una diferencia esencial en el desarrollo de las historias de los Imperios Oriental y Occidental. El Oeste, desde la muerte de Teodosio I, más de medio siglo antes, había caído cada vez más en las manos de tropas y generales germanos, hasta que no quedó ningún romano que se resistiese a la completa germanización del Imperio. Pero en el Este hubo una efectiva resistencia contra los germanos. Después del asesinato de Rufino (véase página), los sucesivos germanos hacedores de reyes vieron reducirse cada vez más sus poderes, hasta que, bajo León I, los reclutamientos se hicieron entre los isaurios y otros pueblos del Imperio. Estos formaron un ejército nativo que pudo rechazar a los enemigos externos, mantener intactas las fronteras del Imperio Oriental y preservar su continuidad cultural durante mil años.
En el Oeste, un patricio romano, Petronio Máximo, fue elevado al trono después de la muerte de Valentiniano III. Para arrojar un brillo de legitimidad a la situación, Petronio obligó a Eudoxia, la viuda de Valentiniano, a casarse con él. Se dice que Eudoxia concibió un gran resentimiento por esto, en parte porque no le atraía mucho el anciano Petronio como persona y en parte porque sospechaba que éste había planeado el asesinato de su difunto esposo. Por ello, buscó ayuda para escapar de la situación.
Por entonces, el hombre más poderoso de Occidente era el vándalo Genserico. Estaba en los sesenta y tantos años, y él y sus vándalos gobernaban la provincia africana desde hacía un cuarto de siglo, pero su vigor no había disminuido en nada. Los otros bárbaros poderosos de la época —el visigodo Teodorico y el huno Atila— habían muerto, pero Genserico seguía vivo.
Más aún, fue el único de los bárbaros del siglo V que construyó una flota. Su dominación sobre la tierra firme africana no fue tan extensa como había sido la romana, pues las tribus nativas del norte de África nuevamente dominaban Mauritania y partes de Numidia, pero con su flota Genserico podía compensar esto en otras partes.
Dominaba Córcega, Cerdeña, las islas Baleares y hasta la punta occidental de Sicilia. Hacía incursiones, casi a su capricho, por la línea costera septentrional, en el Este y en el Oeste. Bajo Genserico, parecía haber renacido el antiguo imperio marítimo de Cartago, y Roma se enfrentaba ahora con él como antaño se había enfrentado con Cartago siete siglos antes.
Pero Roma no era ya la Roma de siete siglos antes. Ahora carecía de capacidad de resistencia, y Eudoxia, la Emperatriz, invitó a Genserico a ir a Roma, dándole seguridades de su debilidad y garantizándole el éxito, totalmente dispuesta a lograr su rescate personal a costa del sufrimiento general.
Genserico no necesitaba que le repitiesen la invitación. En junio de 455 (1208 A. U. C.), los barcos de Genserico llegaron a la desembocadura del Tíber. El emperador Petronio trató de huir, pero fue muerto por una muchedumbre presa del pánico que esperaba de este modo apaciguar al enemigo, y los vándalos entraron en la ciudad sin hallar oposición. Cuarenta y cinco años después de la entrada de Alarico en Roma, la ciudad del Tíber fue saqueada por segunda vez. La situación era particularmente curiosa, pues los invasores venían de Cartago. Hasta podemos imaginar al implacable espectro de Aníbal acuciándolos.
El papa León trató de usar su influencia con Genserico, como había hecho con Atila, pero la situación era diferente. Atila era un pagano que podía quedar impresionado por la aureola general de lo sobrenatural. Genserico era un cristiano arriano para quien el obispo católico no significaba nada.
Con todo, Genserico era un hombre eficiente. Había acudido en busca de botín y nada más. Durante dos semanas, de manera sistemática y casi científica se apoderó de todo lo que podía haber de valor para llevárselo a Cartago. No hubo ninguna destrucción inútil ni ninguna carnicería sádica. Roma se empobreció, pero, como después del saqueo de Alarico, quedó intacta. Por ello, es paradójico que la amarga denuncia romana de los robos de los vándalos haya hecho que hoy el término «vándalo» sea sinónimo de alguien que destruye insensatamente; esto fue precisamente lo que los vándalos no hicieron en esta ocasión.
Entre otras cosas, Genserico se apoderó de los vasos sagrados que Tito había llevado a Roma del destruido Templo de Jerusalén casi cuatro siglos antes. También ellos fueron llevados a Cartago.
En cuanto a Eudoxia, recibió el trato que debía haber esperado. Lejos de rescatarla y restaurarle su dignidad, el frío y poco sentimental Genserico la despojó de sus joyas y ordenó que ella y sus dos hermanas fuesen llevadas a Cartago como prisioneras.
El saco de Roma fue motivo de melancólicas reflexiones por parte de algunos historiadores de la época, particularmente Sidonio Apolinar (Gaius Sollius Apollinaris Sidonius), galo nacido en 430, que vivió durante las etapas finales del Imperio Romano de Occidente.
Sidonio llamó la atención sobre la manera en que, según la leyenda, había sido fundada Roma . Rómulo y Remo esperaron en la mañana un prodigio. Remo vio seis águilas (o buitres) y Rómulo doce. Prevaleció Rómulo y fue él quien fundó Roma.
A lo largo de toda la historia romana, subsistió una superstición según la cual cada águila representaba un siglo. Si Remo hubiese construido la ciudad, habría durado seis siglos —según esa superstición—, hasta 153 a. C. (600 A. U. C.). Esa fue la época en la cual Cartago había sido finalmente destruida por los romanos victoriosos. ¿Podía haber sucedido que una Roma fundada por Remo hubiese sido derrotada por Aníbal después de la batalla de Cannas, para subsistir otro medio siglo, hasta su destrucción final a manos de los cartagineses?
Como Rómulo fundó la ciudad, ésta duró doce siglos, uno por cada águila. Los doce siglos terminaban en 447 (1200 A. U. C), y fue poco después cuando llegó Genserico, y llegó de Cartago, como si Roma, tarde o temprano, no pudiese eludir su destino. «Ahora, Roma, ya conoces tu destino», escribió Sidonio Apolinar.
(visto en click acá)

LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO

En 470 llegó a Constantinopla el manto de la Virgen María, y desde entonces las iglesias y monasterios empezaron a llenarse con reliquias marianas.[Una fuente católica afirma que existen en total unas 7400 "reliquias" de toda clase].

Mientras en occidente los germanos[los jóvenes guerreros de los "Erouloi" (el término griego para referirse a los hérulos, pueblo germánico) entran en las batallas incluso sin escudos para protegerse, para que –una vez probados en la batalla– sus maestros hérulos entonces les permitieran llevar uno en batalla] eran los únicos que podían sostener el ejército imperial, en oriente León I[Fue apodado Makelles (Matarife)] se encontró con una alternativa. Al sur de Asia Menor había una agreste región llamada Isauria, cuyos habitantes eran lo suficientemente aguerridos como para resistir a los germanos. Paulatinamente León I fue formando una escolta personal de guerreros isaurios bajo la jefatura de un general llamado Tarasicodissa o Zenón. Para asegurarse su fidelidad le dio a éste la mano de su hija Ariadna. [habiendo fracasado una expedición que ambos emperadores enviaron a Africa contra Genserico, el pueblo de Constantinopla culpó al ministro Aspar, que era cristiano arriano, por lo que le dio muerte así como a su hijo Ardaburio]. En 471 actuó rápidamente, hizo arrestar a Aspar, que al parecer trataba de convertir en emperador a su propio hijo, y poco después lo ejecutó. Se produjo un enfrentamiento entre los isaurios y los hombres de Aspar (fundamentalmente ostrogodos). Los germanos fueron desarmados y exiliados. A partir de entonces Constantinopla se defendió con tropas nativas, y durante varios siglos no necesitó recurrir a mercenarios.

Los ostrogodos exiliados de Constantinopla se unieron a los ostrogodos de Teodomiro, que seguían asolando el norte del Imperio de Oriente. Entre ellos estaba Teodorico, hijo de Teodomiro, que tendría entonces unos diecisiete años y había permanecido en Constantinopla desde los siete como rehén.

En 472 Ricimero culpó a Antemio de la derrota en Cartago (pues el Imperio de Occidente también había participado en la expedición), lo depuso y pactó con Genserico la elección de Olibrio como nuevo emperador. Sin embargo, tanto Olibrio como Ricimero murieron ese mismo año. También murió Eudoxia, la hija de Valentiniano III que Genserico había casado con su hijo. Unos años antes Genserico había decretado una persecución contra los católicos y Eudoxia se las arregló para huir a Jerusalén.

Gundebaldo, uno de los aspirantes al trono burgundio, era sobrino de Ricimero, y trató de sustituir a su tío como auténtico gobernante del Imperio Romano de Occidente. Para ello eligió su propio emperador-títere en 473: un soldado llamado Flavio Glicerio.

Ese año murió el jefe ostrogodo Teodomiro y dos Teodoricos se disputaron la sucesión. Uno era el hijo de Teodomiro, conocido como Teodorico el Joven, o Teodorico el Amalo (los Amalos eran una de las familias más prestigiosas de la aristocracia ostrogoda) y el otro es conocido como Teodorico el Viejo, o también Teodorico el Bizco. Éste último arreció los ataques contra el Imperio Romano de Oriente, y pronto León I hizo un pacto con él: lo nombró "rey de los godos" y "magister militum" y permitió que los ostrogodos se asentaran en territorios del Imperio (los que ya estaban ocupando de hecho). En otras palabras, Teodorico el Viejo hizo las paces a cambio de que el Imperio lo apoyara como rey de los ostrogodos frente a su rival Teodorico el Joven.

En 474 murió León I, el emperador del Imperio Romano de Oriente. El general isaurio Zenón había tenido un hijo con su esposa Ariadna, la hija del emperador, y éste lo había designado heredero. Se llamaba León, como su abuelo, pero sólo fue León II durante unos meses, ya que murió poco después de ser proclamado emperador. Tras su muerte hubo dos aspirantes a emperadores que lucharon entre sí: el propio Zenón y Basilisco, el general que había dirigido la fallida expedición contra Genserico, cuñado de León I y tío de León II. Ambos buscaron la ayuda de los ostrogodos. Basilisco logró la de Teodorico el Viejo y, por consiguiente, Teodorico el Joven apoyó a Zenón.

La alianza con Zenon sirvió para que Teodorico el Joven fuera reconocido ese mismo año como rey de los ostrogodos. Al mismo tiempo, Zenón logró instalar su propio emperador-títere en el Imperio de Occidente: Flavio Julio Nepote, que expulsó a Glicerio. Firmó una paz con el rey visigodo Eurico a cambio de cederle nuevos territorios.

Genserico perdió Sicilia a manos de Odoacro, un oficial romano de origen hérulo cuyo padre había sido ministro de Atila. Tras el desmembramiento del Imperio Huno había ingresado en las legiones romanas.

En 475 los soldados se levantaron contra Julio Nepote y lo derrocaron. La insurrección la dirigía un romano llamado Orestes, que había llegado a ser secretario de Atila, tras la muerte del cual había ingresado en el ejército romano. Nepote tuvo que huir. Orestes convirtió en emperador a su hijo de catorce años Rómulo Augusto. Los nativos italianos comprendían que los últimos emperadores eran sólo una farsa, y en el caso de Rómulo lo pusieron de manifiesto refiriéndose a él con el diminutivo burlesco Rómulo Augústulo, y así es como lo recuerda la historia.

Con la ayuda de su hermana, Basilisco logró expulsar a Zenón del trono, pero pronto se hizo impopular y éste no tardó en recuperarlo gracias al apoyo de los isaurios. En 476 encerró a Basilisco en una torre, donde murió de hambre. Zenón adoptó a Teodorico el Joven, y le concedió todos los títulos que Teodorico el Viejo había recibido de León I.

Hacía ya tiempo que el Zeus Olímpico de Fidias había sido retirado de su altar. Ahora un incendio hizo que se perdiera para siempre.

Nuevamente, los mercenarios germanos en Italia se amotinaron, pues Orestes no les concedió las tierras que les había prometido. Se agruparon bajo la dirección Odoacro, que capturó a Orestes y lo hizo decapitar. El 4 de septiembre de 476 depuso a Rómulo Augústulo, que fue confinado en una villa y desde ese momento no se tiene noticia de él.

Odoacro no se molestó en nombrar otro emperador. En su lugar envió las insignias imperiales a Zenón, que lo nombró patricio y lo "nombró" gobernador de Italia. Los historiadores consideran el derrocamiento de Rómulo Augústulo como la caída del Imperio Romano (de Occidente). Este hecho marca el fin de la llamada Edad Antigua y el comienzo de la Edad Media. Naturalmente se trata de un mero convenio, pues en el momento nadie notó ningún cambio. De hecho, Zenón nunca había reconocido a Rómulo Augústulo como emperador, sino que, oficialmente, el emperador de Occidente seguía siendo Julio Nepote, exiliado en Iliria.




No obstante, Zenón comprendía la gravedad de la situación e inició una política de alianzas. A cambio de ciertas concesiones, reconoció a Genserico como gobernante de África, Sicilia, Córcega, Cerdeña y las Baleares. Igualmente, el visigodo Eurico vio reconocidas sus posesiones, que incluían toda la península Ibérica y buena parte de la Galia. (En realidad el reino suevo todavía existía en un rincón de Hispania, pero era débil y aceptó la dominación visigoda.) Por esta época (tal vez unos años antes), se publicó el llamado Código de Eurico, el más antiguo de los códigos legales germanos. Sólo afectaba a los visigodos, y no a la población nativa de su reino, que seguía regida por sus tradiciones y las leyes romanas. El código regula herencias, matrimonios, etc. El reino visigodo era ahora la mayor potencia de occidente. Su capital había pasado de Tolosa a Burdeos.
En 477 murió Genserico y fue sucedido por su hijo Hunerico, que aumentó la persecución del catolicismo en el reino vándalo.

En 479 la dinastía Song de emperadores Chinos fue derrocada por la dinastía Qi.

El poder cada vez mayor del rey ostrogodo Teodorico el Joven preocupaba al emperador Zenón, que decidió apoyar a Teodorico el Viejo. Los dos Teodoricos volvieron a enfrentarse. Mientras tanto murieron Chilperico y Gundemaro, dos de los cuatro hermanos que aspiraban al trono burgundio, y en 480 Gundebaldo fue proclamado rey. Su hermano Godegiselo quedó como gobernador de una parte del reino, con capital en Ginebra. Ese año murio asesinado Julio Nepote, con lo que definitivamente ya no había emperador romano de Occidente. Sin embargo, esto no significaba que el Imperio hubiera desaparecido. Oficialmente, el Imperio Romano volvía a estar unido bajo un solo emperador: Zenón.

Debemos tener presente que los invasores germanos eran relativamente pocos en comparación con la población nativa de los territorios que conquistaron. Por ejemplo, se estima que los bárbaros que entraron en la península Ibérica no llegaban a los ciento cincuenta mil. Además no se mezclaron con los nativos, en parte porque valoraban las diferencias de clase, en parte por las diferencias de religión (la aristocracia era cristiana arriana, el pueblo católico). Ciertamente eran buenos guerreros y la población civil estaba indefensa, por lo que no tuvieron dificultades en convertirse en una aristocracia dominante, pero en tales circunstancias era importante para ellos que el pueblo los viera como gobernantes legítimos, por lo que, siempre que pudieron, los germanos buscaron de una u otra forma que el Imperio reconociera y legitimara su autoridad. También hay que apuntar que la mayoría de los gobernantes bárbaros no eran realmente tan bárbaros, sino que admiraban la cultura romana y no trataban de destruirla, sino de formar parte de ella (en una posición privilegiada, eso sí).

En la India murió el rey Skandagupta, y fue sucedido por su hijo Narasimhagupta, quien no tuvo el mismo éxito que su padre contra los hunos.

En 481 Teodorico el Viejo se rebeló contra Constantinopla y trató de tomarla, pero no pudo con sus murallas.

Tras la muerte de Childerico I, el nuevo rey franco pasó a ser su hijo de quince años, Clodoveo I.

El monofisismo contaba cada vez con más partidarios, sobre todo en Siria y Egipto. En vista de ello, el patriarca de Constantinopla, que a la sazón era Acacio, instó a Zenón a que mediara en la polémica entre católicos y monofisitas y en 482 el emperador promulgó un edicto con una fórmula que en teoría debería ser aceptada por ambas partes y poner fin a la división de la Iglesia, pero el edicto eludía los aspectos más conflictivos y no satisfizo a nadie.

En 483 murió el Papa san Simplicio, y fue sucedido por Félix (Félix III, o Félix II para los que prefieren no contar como Papa al obispo de Roma cristiano arriano nombrado por Constancio). El nuevo Pontífice condenó el decreto de Zenón sobre el monofisismo, y se atrevió nada menos que a excomulgar tanto al emperador como al Patriarca de Constantinopla.

En 484 los hunos invadieron de nuevo el Imperio Persa, y su rey Firuz murió al hacerles frente. Se inició así un periodo de anarquía en el Imperio. Ese año murió Teodorico el Viejo, todavía empeñado en tomar Constantinopla. Su muerte permitió una expansión a los ostrogodos de Teodorico el Joven.

Al vándalo Hunerico le sucedió Guntamundo, que continuó las persecuciones contra los católicos. También murió el rey visigodo Eurico, que fue sucedido por su hijo Alarico II.

En realidad, el rey franco Clodoveo (al igual que sus ascendientes) gobernaba únicamente a una pequeña parte de los francos, los llamados francos salios, porque originariamente habían habitado a orillas del río Salia, una de las corrientes que forman el delta del Rin. El resto de los francos eran conocidos como francos ripuarios, y su rey era Sigeberto. El joven rey apeló al orgullo nacional de los francos para combatir a Siagrio, al que llamaba "rey de los romanos". Es frecuente referirse a sus dominios como el Reino de Soissons, pues ésta era su capital. En 486 Clodoveo derrotó a Siagrio en la batalla de Soissons, con lo que triplicó la extensión de su reino. Siagrio se refugió en la corte de Alarico II, pero Clodoveo intimidó al rey visigodo y logró que le entregara a Siagrio, al que ejecutó poco después.

El ostrogodo Teodorico constituía cada vez una amenaza más seria para el Imperio Romano, pero Zenón encontró una forma de deshacerse de él. Lo convenció para que arrebatara Italia a Odoacro y la convirtiera de nuevo en parte del Imperio. Italia era ciertamente una buena presa, así que Teodorico aceptó encantado. Partió con su pueblo en otoño de 488 y en 489 venció a Odoacro en Isonzo y meses después en Verona. Se instaló en Ticinum (Pavía), donde recibió refuerzos visigodos[españoles]. Salió de la ciudad en 490 y derrotó de nuevo a Odoacro, que tuvo que refugiarse tras las murallas de Ravena. El Senado Romano se puso de parte de Teodorico.

En 491 murió Zenón. Como no había un sucesor claro, su viuda Ariadna se casó con un funcionario de finanzas que tenía fama de honrado y gozaba de popularidad ante el pueblo. Así se convirtió en Anastasio I. Se cuenta que durante su coronación le gritaron "que reine como ha vivido". Así lo hizo, pues mejoró sustancialmente la administración hasta el punto de que se pudo permitir una bajada de impuestos sin deteriorar el funcionamiento del estado. En materia religiosa Anastasio se decantó por el monofisismo, lo cual era acertado, pues se trataba de la versión del cristianismo que más partidarios tenía en los territorios que gobernaba. Así confirmó la ruptura con Roma promovida por el Papa Félix III.

San Félix III murió en 492 y fue elegido Papa Gelasio I, que combatió a los maniqueos, pelagianos y cristianos arrianos. Defendió la supremacía de la Iglesia Católica Romana y negó toda preeminencia al Patriarca de Constantinopla. También insistió en que el emperador no tenía ninguna legitimidad para intervenir en asuntos religiosos. Se le recuerda sobre todo por el decreto gelasiano, que distinguió entre los escritos canónicos y los apócrifos.

En 493 Teodorico el Joven prometió a Odoacro que se repartirían Italia entre ambos si se rendía, éste accedió y poco después fue asesinado por orden del ostrogodo. Éste se convirtió así en Teodorico I, rey de un nuevo reino que comprendía todos los dominios de Odoacro. No obstante, los ostrogodos no ocuparon Italia, sino que se situaron únicamente al norte del Po y no entraron en contacto con la población del sur. Teodorico[cristiano arriano] admiraba la civilización romana, por lo que respetó su administración y sus leyes. La combinación entre la administración romana con el ejército ostrogodo hicieron su reino prácticamente indestructible. La capital fue establecida en Ravena.

Teodorico estableció una política de alianzas matrimoniales con los otros reyes germánicos. Ese mismo año se casó con Audofleda, hermana de Clodoveo, adoptó al rey de los hérulos y fue casando a sus hijas y sobrinas con los reyes de los visigodos, los vándalos, los burgundios y los Turingios. (Los turingios eran un pueblo germano que constituyó un reino al este del Rin tras la caída del Imperio de Atila.)

A estas alturas Clodoveo había logrado la lealtad del otro rey franco, Sigeberto. El siguiente paso en su política expansiva era someter a los alamanes, pero antes de crearse un enemigo es conveniente entablar buenas relaciones con sus vecinos, así que Clodoveo se casó con Clotilde, hija de Chilperico, sobrina del rey burgundio Gundebaldo. Este matrimonio tuvo consecuencias que fueron mucho más allá de los cálculos de Clodoveo. En efecto, Clodoveo era pagano, mientras que Clotilde era cristiana. Más aún, Clotilde era católica. El hecho de que fuera católica en vez de cristiana arriana había sido irrelevante mientras sólo era una princesa burgundia sin ninguna influencia, pero ahora se había convertido en la esposa de un rey poderoso. Clotilde trató por todos los medios de persuadir a su marido para que se convirtiera al catolicismo, pero no tuvo mucho éxito. Cuando tuvo su primer hijo, logró al menos el permiso para bautizarlo, pero el niño murió poco después. Más tarde Clotilde tuvo un segundo hijo, y sólo después de considerables discusiones consiguió que Clodoveo aceptara bautizarlo. Este segundo hijo enfermó y, mientras Clodoveo maldecía el bautismo, el catolicismo y la Santísima Trinidad, Clotilde rezaba por la vida de su hijo. El niño se recuperó y Clodoveo quedó impresionado por el increíble poder curativo de la oración.

Estos incidentes acabaron con los prejuicios de Clodoveo hacia el catolicismo y Clotilde logró interesarlo por su religión. Probablemente fue ella quien le explicó la diferencia entre católicos y cristianos arrianos, que los visigodos, los burgundios y los ostrogodos eran cristianos arrianos, mientras que el pueblo que dominaban era católico, y que, aunque la diferencia pareciera tan nimia que sólo unos chiquillos sin juicio podrían discutir por algo así, en realidad era una cuestión trascendental, de la que dependía la salvación o la condenación eterna, y que, consecuentemente, unos y otros estarían dispuestos a morir por mantenerse fieles a sus creencias. Tal vez le habló de Constantino el Grande y Teodosio el Grande... El caso es que, de un modo u otro, el astuto rey comprendió finalmente lo importante que era para su futuro convertirse al catolicismo, si bien no debía de estar pensando en lo mismo que su piadosa reina.

En 496 los alamanes se vieron amenazados por Teodorico I y decidieron invadir el territorio franco. Era más de lo que Clodoveo hubiera podido desear, ahora podía combatirlos con la excusa de la defensa propia. La batalla fue dura, pues los alamanes eran tan rudos como los francos. Sin embargo Clodoveo obtuvo la victoria y tras ella se apresuró a anunciar que antes de la batalla había hecho un trato con el Cielo: si el dios de su mujer le concedía la victoria, no sólo él, sino todo su pueblo sería convertido al cristianismo (católico, por supuesto). Antes de que terminara el año, Clodoveo y tres mil de sus soldados fueron bautizados por Remigio, el obispo de Reims, en una grandiosa ceremonia. Desde ese momento Remigio se convirtió en consejero del rey en materia de religión y se encargó de organizar el clero católico entre los francos.

En realidad sólo unos pocos francos salios se convirtieron al catolicismo, mientras que los francos ripuarios siguieron siendo paganos (y adoptaron la costumbre de martirizar a los misioneros cristianos que se aventuraban en sus tierras). Esto aumentó las diferencias entre los dos grupos de francos: los francos salios no tuvieron inconveniente en mezclarse con la población nativa y pronto su lengua pasó a ser el latín. En cambio, los francos ripuarios conservaron su lengua germánica y nunca perdieron el contacto con los germanos bárbaros situados más hacia el oeste. De todos modos, para los planes de Clodoveo era suficiente con que la religión oficial de los francos fuera la católica.

El clero del reino visigodo celebró la noticia, para espanto de Alarico II, que de la noche a la mañana había visto convertidos en potenciales traidores a los incontables sacerdotes católicos de sus dominios, precisamente los hombres que más influencia tenían sobre sus súbditos. Inició una dura represión contra los católicos. Muchos obispos fueron expulsados del reino. Por otra parte, la nobleza visigoda empezó a sentirse insegura en la Galia, y una buena parte de ella se trasladó a Hispania, donde para instalarse allí tuvo que requisar tierras que aún seguían en poder de familias romanas.

Ese mismo año murió san Gelasio I y fue elegido Papa Anastasio II, que decidió restablecer los lazos entre Roma y Constantinopla. También murió el rey vándalo Guntamundo y fue sucedido por Trasamundo. Poco después se casó con Amalafrida, la hermana de Teodorico I. Trasamundo era culto, aficionado a la poesía, y también era teólogo (cristiano arriano, por supuesto). Tuvo problemas con los mauritanos.

En 497 Teodorico I logró que el emperador Anastasio I lo reconociera como gobernador legítimo. En 498 murió el Papa Anastasio II (el segundo Papa que no ha sido reconocido como santo) y se entabló una disputa sobre su sucesión. Una facción eligió a Símaco, mientras que otra apoyó a Lorenzo. La disputa se prolongó durante varios años.

En 500, un grupo de emigrantes escotos partió del reino de Dalriada, en el norte de Irlanda, conducidos por Fergus Mor, y se asentaron en las costas occidentales de Caledonia. El territorio que ocuparon se consideró parte del reino, por lo que fue conocido también como Dalriada. Aunque no eran los primeros escotos que se asentaban en Caledonia, sí constituyen el primer territorio escoto organizado más allá de un simple régimen tribal del que tenemos noticia.

A lo largo del siglo que ahora terminaba, el reino irlandés de Munster había pasado por su periodo de mayor esplendor, pero poco después se dividió en dos reinos: Desmond, al norte y Thomond, al sur. Fueron gobernados por dos ramas de la familia real de Munster, los Eoghan Mor. Los MacCarthy reinaron en Desmond y los O'Brien en Thomond.


CLODOVEO



Veamos cómo estaba el mundo civilizado cuando la Europa Occidental acababa de entrar en la Edad Media. El Imperio Chino estaba gobernado por la dinastía Qi. La parte norte estaba ocupada por el reino bárbaro de Wei, que a su vez servía de pantalla frente a los ataques de varios pueblos bárbaros, especialmente de los Yuan-Yuan. En el sur, China apoyaba al reino de Fu-nan con la esperanza de que éste dominara al reino de Shampa, pero todos los intentos resultaban infructuosos. En esta época aparecieron los priméros teóricos de la literatura. Liu Xie escribió el Dragón clavado en el corazón de la literatura, donde combatió el preciosismo y defendió la tesis de que el objetivo de la literatura es describir situaciones y sentimientos reales, a la vez que da criterios objetivos para juzgar una obra.


Persia y la India estaban conmocionados por los hunos, si bien Kavad, el hijo del último rey persa, estaba haciéndose con el control del Imperio gracias a la ayuda de los propios hunos. Durante los últimos años, los cristianos de Persia, Armenia y el reino árabe de Hira habían adoptado el nestorianismo en su práctica totalidad. Los cristianos nestorianos conservaron llevaron de nuevo a Persia la cultura griega que los sasánidas habían erradicado. También surgió una nueva herejía mazdeísta, creada por un sacerdote llamado Mazdak. Su doctrina era similar al maniqueísmo, pero propugnaba un modo de vida ascético y comunista. Denunciaba los intereses de la nobleza y el poderío de los sacerdotes, así que se ganó la enemistad de los dos poderes del Imperio.

El declive de los hunos en occidente permitió la expansión de los eslavos. Éstos absorbieron a una parte de los invasores asiáticos y dejaron de ser los campesinos dóciles a los que habían sometido los cimerios, los sármatas, los ostrogodos, los hunos y otra vez los ostrogodos. Se convirtieron en guerreros, pero no dejaron de ser campesinos. Mientras los germanos eran sólo guerreros que esclavizaban a los campesinos que conquistaban, cuando los eslavos conquistaban un territorio se establecían, formaban familias, labraban la tierra y absorbían a la población nativa. Así, lentamente un amplio territorio desde los balcanes hasta las actuales Rusia y Ucrania fue haciéndose eslavo, no en el sentido débil de que estuviera dominado por una aristocracia eslava, sino que el pueblo se hizo eslavo. Ahora que el Imperio Romano de Oriente se había librado de la presión germánica al enviar a los ostrogodos hacia Italia, los búlgaros se asentaron junto al Danubio y se convirtieron en la nueva amenaza bárbara.

Puede cuestionarse si tiene sentido seguir llamando Imperio Romano a un imperio en el que no estaba Roma, pero lo cierto es que así lo llamaban sus habitantes. Más aún, la capital del Imperio se llamaba Nueva Roma, aunque todo el mundo la conociera por Constantinopla, la lengua del gobierno era el latín, aunque toda la población hablara griego, y las instituciones eran las que siempre había tenido el Imperio Romano (salvo en lo tocante a las transformaciones religiosas que conllevó la adopción del cristianismo). La polémica más importante a la que tenía que enfrentarse el emperador Anastasio I era la pugna entre el catolicismo y el monofisismo. Egipto y Asia Menor, liderados por los Patriarcas de Alejandría y Antioquía, se habían vuelto irremediablemente monofisitas para oponerse al Patriarca de Constantinopla, y en la capital el clero estaba dividido. Desde un punto de vista político, el dilema era que apoyar el monofisismo suponía conseguir la lealtad de las provincias, pero también la ruptura con occidente (totalmente católico) y, por consiguiente, cerraba las puertas a una posible reconstrucción del Imperio; por otra parte, apoyar el catolicismo podía facilitar que la población occidental se pusiera de parte de los ejércitos imperiales si lograban ocupar un territorio, pero a costa de peligrosas tensiones internas. Esta alternativa no era muy prometedora, pues también estaba la rivalidad entre el Papa de Roma y el Patriarca de Alejandría, rivalidad que no se zanjaría aunque ambas Iglesias aceptaran la doctrina católica. Tal vez por ello Anastasio I se decantó por el monofisismo.

Para colmo de los males, esta polémica sobre un asunto teológico que difícilmente podía importarle a un ciudadano corriente (ni a nadie sensato, en realidad) se vio multiplicada por un fenómeno sociológico. En Constantinopla se habían hecho muy populares las carreras de carros. Eran el espectáculo nacional, como puede serlo el fútbol en muchos países contemporáneos. Al principio las carreras se disputaban entre dos equipos, que se distinguían por los colores de sus trajes: los rojos y los blancos, pero a medida que las carreras ganaron en popularidad surgieron dos equipos más: los azules y los verdes. Cada aficionado a las carreras apoyaba a un equipo, exactamente igual que cada aficionado al fútbol de una ciudad con varios equipos se decanta arbitrariamente por uno de ellos. Finalmente, los azules y los verdes se hicieron mayoritarios, y llegaron a eclipsar a los dos equipos originales. La rivalidad entre los partidarios de uno y otro equipo creció hasta el punto de que dejó de ser meramente deportiva y se extendió a la política y a la religión. Así, los azules eran católicos y los verdes monofisitas. Cuando Anastasio se mostró partidario del monofisismo, se encontró con que media ciudad (los azules) se sintió descontenta y provocaba motines y disturbios cada vez con más frecuencia.

Por esta época los judíos redactaron la Guemará babilónica, unos comentarios a la Mishná que dieron lugar a una segunda versión del Talmud, por lo que se distingue entre el Talmud de Jerusalén y el de Babilonia. Éste último ha sido el más difundido y el que ha desempeñado un papel preponderante en la teología judía.

En occidente, la desmembración del Imperio Romano hizo que cada región corriera una suerte diferente. Sin duda, la región más privilegiada fue Italia. Bajo el gobierno del que pasó a ser conocido como Teodorico I el Grande, vivió un periodo de esplendor. Italia nunca había estado tan bien gobernada desde los tiempos de Marco Aurelio. Teodorico conservó el sistema de gobierno romano, redujo la corrupción, bajó los impuestos, permitió que romanos y ostrogodos pudieran participar en la vida política con las mismas oportunidades, dragó los puertos, desecó ciénagas, embelleció Ravena, etc.

Incluso surgieron algunas figuras destacadas en el campo de la cultura. Ancio Manlio Torcuato Severino Boecio había estudiado en Atenas, y el Senado Romano lo había designado para parlamentar con Teodorico antes de su entrada en Roma. El rey godo lo convirtió en su ayudante personal y le confió misiones importantes.

Boecio realizó tradujo al latín obras de Aristóteles, y los Elementos de Euclides, comentó obras de Cicerón, y también produjo obras originales, como De los silogismos categóricos, De la división, Fundamentos de la aritmética, Fundamentos de la música, etc.

Flavio Magno Aurelio Casiodoro fue discípulo y amigo de Boecio. Fue tesorero de Teodorico y sus sucesores. Escribió diversas epístolas con contenido histórico y una Historia de los godos. En el campo de la filosofía destacan Del alma e Instituciones de las letras divinas y humanas. También escribió una Ortografía.

Teodorico I extendió levemente sus dominios a costa de los burgundios y los visigodos, pero en ningún momento ocupó un metro cuadrado de tierra imperial. Su política respecto al Imperio de Oriente siempre fue pacífica y conciliadora.

Los territorios ocupados por vándalos, visigodos, suevos y burgundios se caracterizaron por que una aristocracia germánica cristiana arriana dominaba, bien en forma de servidumbre o de esclavitud, a una población católica. En realidad el modo de vida no cambió mucho con las invasiones, pues estos pueblos mostraron en todo momento un gran respeto por la cultura romana. Adoptaron el latín y mantuvieron el sistema legal anterior.

No puede decirse lo mismo de los francos, alamanes y otros pueblos germánicos que estaban por llegar. Eran fieros guerreros que, a lo sumo, podían llegar a ser astutos políticos, como Clodoveo, pero que no tenían ningún interés por la cultura ni respeto por la civilización romana. Finalmente, la situación más dramática se daba en Britania, donde los invasores germanos no fueron una minoría. Por el contrario, los jutos, los anglos y los sajones estaban ocupando masivamente el territorio, desplazando a la población celta nativa, los britanos, que iban siendo paulatinamente arrinconados hacia el oeste. Los tres pueblos eran muy similares en cuanto a sus costumbres y a su lengua, y así el latín fue desapareciendo de Britania y fue reemplazado por una lengua germánica que aún tendría que evolucionar mucho para convertirse en el inglés actual. No se dispone de información detallada de cómo evolucionó la conquista germana en su primer siglo, pero podemos asegurar que fue una época de terrible caos e inseguridad. En contraste con esta situación, la población celta de Irlanda conservó intacto su modo de vida. La única perturbación era el lento y pacífico avance de los monasterios cristianos.

Clodoveo continuaba con su política expansiva. Una vez sometidos los alamanes, el objetivo siguiente eran los burgundios. Ello suponía romper (según lo previsto) las buenas relaciones entabladas a raíz de su matrimonio con Clotilde. Fue fácil encontrar una excusa: Clotilde era hija de Chilperico, hermano del rey burgundio Gundebaldo. En el periodo en que Gundebaldo y sus tres hermanos se disputaban el trono, éste había tratado de asesinar a Chilperico y a Gundemaro, y probablemente Clotilde, que era entonces una niña, se salvó de la muerte gracias a la protección de su tío Godegiselo. Ahora Clodoveo se proponía vengar las afrentas que Gundebaldo había infligido a su adorada esposa Clotilde. Entabló una alianza secreta con Godegiselo, que se mostró dispuesto a ajustar con su hermano las cuentas que no había podido pedirle por sí solo unos años antes.

En 500, francos y burgundios libraron una batalla en Dijon. Gundebaldo contaba con unos refuerzos que debía llevar su hermano Godegiselo, pero éstos nunca llegaron, y así su estrategia se vino abajo y los burgundios fueron derrotados. Aunque el reino Burgundio conservó su casa real, desde ese momento pasó a depender del reino franco de Clodoveo (Gundebaldo no tardó en vengarse de su hermano, al que derrotó y asesinó ese mismo año). Gundebaldo vio cómo el clero católico de su reino se ponía de parte de Clodoveo, así que adoptó el catolicismo y convenció a su hijo Segismundo para que hiciera otro tanto. A partir de ese momento padre e hijo gobernaron conjuntamente.

Clodoveo promulgó un código de leyes conocido como la Ley Sálica. Uno de sus artículos estipulaba que las mujeres no podían heredar tierras, y tuvo repercusiones sobre los derechos sucesorios de las mujeres en las monarquías europeas de siglos posteriores.

Por esta época un joven de buena familia llamado Benito de Nursia decidió abandonar Roma, donde había estudiado retórica, filosofía y derecho, para retirarse al desierto de Subiaco, en Italia, donde el monje Román, le impuso los hábitos monásticos.

En 501 el rey persa Kavad estaba ya firmemente asentado en su trono, y prueba de la recuperación del Imperio fue que pudo declarar de nuevo la guerra al Imperio Romano.

En 502 la dinastía china de los Qi fue derrocada por la de los Liang. Fueron protectores del budismo. El emperador Liang Wudi convirtió al budismo en la religión oficial del estado. Hay que decir que el budismo chino había sufrido muchas transformaciones respecto a sus orígenes en la India. Buda se había convertido en un dios eterno que se había reencarnado en muchas ocasiones (lo que permitía indentificar con encarnaciones de Buda a algunas divinidades locales). También se creó un Paraíso a disposición de los seguidores de Buda.

También el taoísmo había evolucionado mucho. Los Han lo habían apoyado porque su invitación al quietismo y a la inactividad era muy conveniente desde un punto de vista político. Pero tanta meditación dio lugar a creencias místicas cada vez más surrealistas. Se contaba la historia del taoísta Liehtzu, que cabalgaba sobre el viento y podía viajar hasta quince días impulsado por la brisa. Había hombres que planeaban en el aire entre humo y llamas, un rey fue transportado al cielo por un mago para contemplar su palacio celestial, y había descripciones de las islas de los inmortales, con plantas y frutas milagrosas que guardaban de la vejez y de la muerte. También estaba la historia de Chen Tao Ling, que a los sesenta años recobró la juventud bebiendo dragón azul y tigre blanco, un compuesto que había descubierto cuando subió al cielo a lomos de un tigre. Muchas sectas taoístas se esforzaban en fabricar oro comestible a partir del cinabrio, convencidos de que si lo lograban alcanzarían la inmortalidad.

Una prueba de lo bien que marchaban las cosas en Roma era que los partidarios de los dos Papas, Símaco y Lorenzo, podían luchar a muerte sin que nadie les molestara. Los partidarios de Lorenzo llevaban ventaja, hasta el punto de que Símaco no podía salir a la calle. Teodorico I era cristiano arriano, pero intentó poner paz y se decantó por Símaco, y hacia 505 Lorenzo desistió y Símaco fue reconocido como Papa legítimo.

La represión con que el visigodo Alarico II trató de contener a los cristianos favorables a los francos católicos agravó la situación y puso al reino al borde de la revuelta. Ante la acusación de que el rey no estaba respetando el sistema legal tradicional por el que se suponía que estaba regida la población, Alarico II se vio inducido a promulgar un nuevo código de leyes que especificara el marco legal aplicable a la población no visigoda. Este código estuvo terminado en 506 y se conoce como Código de Alarico. Sus fuentes eran por una parte la legislación romana (principalmente el Código de Teodosio) y por otra parte los escritos de los jurisconsultos romanos. Teodorico en Italia lo adoptó al poco tiempo con mínimos cambios.

Mientras tanto Clodoveo ya había consolidado el catolicismo entre los francos y los burgundios, y ahora declaró la guerra a los visigodos con la excusa de combatir el arrianismo. El ostrogodo Teodorico I trató de mediar entre los dos reyes aprovechando las relaciones familiares que mantenía con ambos: Alarico II estaba casado con la hija de Teodorico I, y éste estaba casado con una hermana de Clodoveo. No obstante, las negociaciones fracasaron: Clodoveo quería guerra. En 507 los ejércitos franco y visigodo se encontraron en Vouillé, y aquí Clodoveo obtuvo su mayor victoria. El rey Alarico II murió en la batalla, y se dice que fue atravesado por la espada del propio rey franco. Los visigodos eligieron rey allí mismo a Gesaleico, hijo bastardo del difunto rey. Ante el avance de los francos y los burgundios, Gesaleico tuvo que retirarse hacia el sur y refugiarse en Barcelona. Clodoveo y Gundebaldo se repartieron los territorios visigodos en la Galia excepto una pequeña parte de la costa mediterránea (la Provenza y una región al este que fue conocida como Septimania, porque contaba con siete ciudades principales, entre ellas Narbona). Gundebaldo además capturó una parte del tesoro real visigodo. El reino visigodo quedó limitado a la península Ibérica (salvo el reino suevo), Septimania y la Provenza. Poco después Clodoveo trasladó su capital a París.

Teodorico I comprendió que Clodoveo se había hecho demasiado poderoso y que era necesario pararle los pies. Pese a todas su renuencias a emplear la fuerza, estaba claro que no había otra salida. Firmó una alianza con Gesaleico y entre ambos prepararon un ejército godo unido con el que enfrentarse a los francos. En 508 se libró una batalla en la que Clodoveo fue derrotado. Clodoveo temió que esta derrota le hicira perder el apoyo de los francos ripuarios, así que maniobró de esta forma: en 509 persuadió a Cloderico, el hijo de Sigeberto, el rey de los francos ripuarios, para que matara a su padre mientras cazaba, luego Clodoveo denunció al asesino y lo hizo ejecutar. Entonces lo tuvo fácil para ocupar la vacante y convertirse en rey de todos los francos.

El rey visigodo Alarico II había dejado un hijo legítimo, Amalarico, nieto de Teodorico I, que en el momento de la muerte de su padre contaba tan sólo con nueve años de edad. Por este motivo los nobles visigodos prefirieron a su hermanastro Gesaleico, pero en 510 Teodorico I argumentó que su nieto era el heredero legítimo del trono, envió a Hispania a su general Teudis, quien hizo huir a Gesaleico y proclamó rey a Amalarico. Como aún era un niño de doce años, el propio Teudis actuó como regente en nombre de Teodorico I. Gesaleico tuvo que refugiarse en la corte del rey vándalo Trasamundo. Ahora Teodorico I gobernaba también Hispania, luego sus dominios constituían aproximadamente la mitad del Imperio Romano de Occidente. En 511 Gesaleico trató de recuperar el trono, pero murió en el intento. Ese mismo año Clodoveo convocó un concilio eclesiástico el Orleans, al que acudieron obispos de toda la Galia.


Conviene apuntar que el término "Galia" había quedado en desuso: los francos llamaron Neustria (tierrra nueva) a los últimos territorios conquistados, mientras que sus posesiones originales eran Austrasia (la tierra del este). A su vez en Neustria cabe distinguir la parte norte, propiamente franca, de la parte sur, la que había sido visigoda, en la que las costumbres romanas estaban más arraigadas, y que conservó el nombre romano de Aquitania.
Neustria y el norte de Austrasia estaban dominadas por los francos salios, los cuales adoptaron la lengua latina, al igual que los burgundios. En cambio, los alamanes y los francos ripuarios conservaron su lengua germánica.

A Teodorico I debió de sentarle muy mal que el emperador Anastasio enviara un emisario a Clodoveo para comunicarle que le había concedido los títulos de Patricio y Cónsul. Clodoveo recibió exultante la noticia. Los títulos en sí no significaban nada, pero lo que más necesitaba un rey que se las había arreglado para extender su reino a costa de sus vecinos era legitimidad, y la aprobación del emperador se la estaba concediendo. Indudablemente, Clodoveo era ahora el monarca más poderoso de Occidente. Remontó su ascendencia a su abuelo Meroveo, del que surgieron toda clase de leyendas. Por ello la dinastía de reyes francos que en realidad inauguró Clodoveo I se conoce como Merovingia.

El emperador Anastasio prefería al ambicioso, traicionero, bárbaro, despótico y belicoso Clodoveo (pero católico) antes que al leal, ilustrado y buen gobernante Teodorico I (pero cristiano arriano). Ciertamente era un golpe bajo contra el ostrogodo, que debió de alegrarse cuando se enteró ese mismo año de que Clodoveo había muerto. Tenía cuarenta y seis años, así que podía haber vivido mucho más. Con su muerte el panorama político cambió drásticamente: el rey que había pasado toda su vida unificando un reino cada vez mayor, no tuvo ningún reparo en seguir lo que iba a convertirse en costumbre entre la mayoría de los reyes germánicos: dividirlo entre sus hijos. Los herederos eran cuatro: Thierry, Clodomiro, Childeberto y Clotario.

Thierry era el primogénito (aunque bastardo). Heredó Austrasia (el territorio de los francos ripuarios y Alamania). Clodomiro recibió la parte central de Neustria, con capital en Orleans. Childeberto heredó la parte sur y Clotario la parte norte, con capital en Soissons. Borgoña (esto es, el reino Burgundio) siguió en manos de su rey Gundebaldo.

JUSTINIANO

El reinado del emperador Anastasio I fue tranquilo. En lo tocante a la política exterior se limitó a contener a los búlgaros y a los persas y a mantener relaciones diplomáticas más o menos torpes con los reinos de occidente. Se concentró en la administración del Estado y logró acumular un gran tesoro público. Mandó construir una muralla alrededor de Constantinopla, conocida como la Muralla de Anastasio. También decidió disolver la guardia isauria que había creado León I, pues estaba adquiriendo demasiado poder. Esto le supuso una guerra en Isauria. Pero los auténticos problemas empezaron a surgir en 513, cuando Vitaliano, el general que comandaba los ejércitos de Tracia, marchó sobre Constantinopla para exigir a Anastasio que cesara en su apoyo al monofisismo y defendiera el catolicismo. Obtuvo algunas promesas, pero como se quedaron sólo en eso en 514 volvió a la capital, pero ahora secundado por tropas búlgaras, a las que se suponía que tenía que combatir. Anastasio logró apaciguarlo nuevamente.

Ese año murió el Papa san Símaco, y esta vez no hubo disensiones en cuanto a la sucesión. Se nombró Papa a Hormisdas, que resultó ser un enconado defensor del catolicismo frente al monofisismo. Por esta época vivía en un monasterio de Roma un monje de origen sirio llamado Dionisio el Exiguo, que se dedicó a traducir del griego numerosos textos religiosos orientales, algunos por encargo del Papa.

En 515 murió la Emperatriz Ariadna, que al parecer había influido en Anastasio I en favor del monofisismo. Ahora el emperador decidió que tal vez una política en favor del catolicismo aquietaría los ánimos en la capital al tiempo que le permitiría mejorar las relaciones con occidente. Pronto inició una serie de contactos con el Papa y otros nobles italianos.

En 516 murió Gundebaldo, el rey de Borgoña, y fue sucedido por su hijo Segismundo, yerno de Teodorico I. Tras su conversión al catolicismo, tomó medidas contra los cristianos arrianos. Fundó el monasterio de San Mauricio para consolidar el catolicismo y reunió un concilio que condenó el arrianismo.

En 518 murió el emperador Anastasio I. No había un heredero evidente, y la única fuerza armada dentro de la capital estaba al mando de un general llamado Justino. Cuando sus soldados lo proclamaron emperador, nadie se atrevió a oponerse. Provenía de una familia de campesinos macedonios, era un rudo soldado sin instrucción, y no hubiera durado mucho si no hubiera sido por la ayuda de su competente sobrino, Justiniano. Justiniano supo eliminar a todos los enemigos de su tío y hacerlo popular. Justiniano llevó adelante una política procatólica y persiguió acerbamente el monofisismo y cualquier otra herejía. Pese a ello, el general Vitaliano volvió a rebelarse, pero nuevamente fue aplacado con más concesiones.

Finalmente, las Iglesias de Roma y Constantinopla llegaron a un acuerdo. En 519 el Papa y el Patriarca firmaron el Formulario de Hormisdas, que reconocía la unidad de la Iglesia Católica. El acuerdo contaba con el beneplácito imperial y, teóricamente, también con el de Teodorico I, si bien el ostrogodo se sentía cada vez más intranquilo, pues la población italiana mostraba cada vez más abiertamente su disgusto ante el arrianismo ostrogodo.

En 520 Vitaliano fue nombrado cónsul, pero poco después fue asesinado. Al parecer, Justiniano ya se había cansado de sus exigencias.

El rey Segismundo de Borgoña estaba casado con una hija de Teodorico I, pero ésta murió y entonces contrajo segundas nupcias con una hija de Thierry I, el rey de Austrasia, hijo de Clodoveo I. Esta nueva esposa convenció a Segismundo de que su hijo Sigerico conspiraba contra él, así que Segismundo lo estranguló. Al conocer la muerte de su nieto, Teodorico I decidió vengarse y se alió con los tres hermanos de Thierry I. Entre todos invadieron Borgoña en 523 y Clodomiro mató a Segismundo (al parecer, lo arrojó a un pozo junto con su mujer y su hijo). Teodorico I se anexionó algunos territorios de Borgoña y recuperó el tesoro visigodo del que se había apropiado Gundebaldo, tras lo cual se retiró de la guerra, pero ésta continuó entre francos y burgundios.

Ese mismo año murió el rey vándalo Trasamundo, y fue sucedido por su hijo Hilderico. Tenía ya sesenta años y había pasado cuarenta de ellos en Constantinopla, así que su cultura era romana. Decretó la libertad de culto para los católicos y entabló buenas relaciones con Constantinopla. También murió el Papa san Hormisdas, que fue sucedido por Juan I.

Boecio escribió su obra más famosa: la Consolación de la Filosofía, un diálogo entre el autor y la filosofía, representada como una diosa que acude a consolarlo.

Tras la muerte de Segismundo, el trono de Borgoña pasó a su hermano Gundemaro, que vengó su asesinato derrotando y matando a Clodomiro en 524. Entonces, sus hermanos Clotario I y Childeberto I se pusieron de acuerdo en asesinar a todos los hijos de Clodomiro para repartirse su reino. Uno de ellos se salvó, gracias a unos sirvientes. Se llamaba Clodoaldo, pero no intentó hacer valer sus derechos al trono. En su lugar, se dedicó a la vida religiosa. Años más tarde fundó un monasterio y tras su muerte fue canonizado.

La antigua Nubia se encontraba ahora dividida en dos reinos: el más septentrional, al sur de Egipto, era el reino de Nobatia, que se extendía entre la primera y la tercera catarata del Nilo, con capital en Paras; y al sur estaba el reino de Makuria, con capital en Dongola. Aún más al sur había surgido el reino de Alodia, con capital en Soba.

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En los últimos años Abisinia se había expandido hacia el norte, hacia Nubia, y ahora, bajo el rey Kaleb, se lanzó a conquistar nuevamente el Yemen, teóricamente para ayudar a la población cristiana, perseguida por los reyes de Himyar durante los últimos cien años. El Yemen se convirtió pronto en un virreinato abisinio.

El emperador Justino había decretado severas medidas contra el arrianismo, medidas que algunos notables italianos querían poner en vigor también en Italia. Teodorico I se sintió furioso (y con razón: él había dado todas las facilidades al catolicismo, y ahora se encontraba con la intransigencia más dura contra el arrianismo). Hizo asesinar a algunos aristócratas acusados de traición. Boecio defendió a uno de los inculpados, el senador Albino, y el resultado fue que él mismo fue inculpado y torturado hasta la muerte.

Teodorico I intentó negociar una vez más, y en 525 envió a Constantinopla al Papa Juan I con la misión de persuadir al emperador de que suavizara su política religiosa. Justino recibió al Papa con todos los honores, e incluso le pidió que lo coronara, ya que sólo había sido coronado por el Patriarca de Constantinopla. Respecto a lo de abandonar el fanatismo, no se habló nada. A su regreso a Ravena, en 526, Teodorico I lo encerró en prisión, donde no tardó en morir, y él mismo eligió como sucesor de san Juan I a Félix IV (para algunos Félix III).

Teodorico I murió poco después. Había decidido que su reino pasara a manos de su nieto Atalarico, que tenía sólo diez años, así que su madre Amalasunta ejerció de regente. Nombró primer ministro a Casiodoro, que fue el que gobernó en la práctica. No obstante, Teodorico I también había estipulado que el reino visigodo quedara en manos de su otro nieto, Amalarico, que entonces tenía ya veinticuatro años, con lo que terminó la regencia del general ostrogodo Teudis. Amalarico estableció la capital del reino en Sevilla.

Ante estos hechos, los reyes francos Clotario I y Childeberto I firmaron la paz con el rey Gundemaro de Borgoña y, en alianza con Thierry I, atacaron la Provenza, precisamente donde Amalarico había instalado la corte. Tras ser derrotado, Amalarico tuvo que ceder la Provenza a Atalarico cambio del tesoro real visigodo. Las posesiones visigodas en la Galia se redujeron a la Septimania.

En 527 el emperador Justino nombró coemperador a Justiniano y murió poco después. Justiniano se había casado cuatro años antes con Teodora, que fue coronada Emperatriz al mismo tiempo que él. Entre ambos cónyuges hubo siempre una discrepancia: Justiniano era radicalmente católico y Teodora sentía simpatías por el monofisismo.

En 528 Justiniano nombró una comisión de diez hombres para reorganizar el sistema legal, al frente de la cual puso a Triboniano, un jurista muy capaz. En 529 estaba terminado el Código de Justiniano, formado por doce tomos con 4.562 leyes, que constituyó la principal referencia jurídica de los siglos siguientes. El código era conservador y se ajustaba a las tradiciones en la medida de lo posible. Establecía que el emperador tenía poder absoluto y que su palabra era ley, facilitaba la manumisión de esclavos y la venta de tierras, protegía a las viudas y a los niños. Por otra parte, con las nuevas leyes el sacrificio a dioses paganos podía comportar la pena de muerte y el converso al cristianismo que recaía en el paganismo era condenado a la decapitación. A los judíos les prohibía tratar de convertir cristianos o tenerlos como esclavos. Ese mismo año Justiniano decretó el cierre de la Academia que Platón había fundado en Atenas más de ochocientos años antes.

Benito de Nursia, en su retiro en el desierto de Subiaco, no había tardado en adquirir fama de santidad, y tuvo numerosos seguidores a los que había organizado en doce monasterios de doce miembros cada uno. Su comunidad entró en conflicto con Florencio, sacerdote de una iglesia vecina, y finalmente Benito decidió abandonar el lugar y fundó un gran monasterio en Montecassino, al sudeste de Roma, sobre las ruinas de un templo pagano. El monasterio se rigió por una regla redactada por el propio Benito, y no tardó en ser adoptada por otros monasterior, convirtiéndose en el modelo del monacato occidental. Así surgió la llamada orden benedictina. La regla obligaba a la obediencia, la pobreza y la castidad, pero desalentaba el ascetismo inútil. Benito no quería que sus monjes fueran mendigos, vagabundos o masoquistas. En su lugar, los instaba a trabajar, ya fuera en los campos, ya en labores intelectuales. La disciplina era firme, el abad era elegido de por vida y su autoridad era absoluta. Cada monasterio tenía que autoabastecerse y ser un refugio para la laboriosidad y el saber.

La guerra contra Persia continuaba. En general, los persas solían ganar las batallas a campo abierto, porque sus ejércitos eran más numerosos, así que la estrategia romana era evitar tales batallas. En su lugar, los romanos construían sólidas fortalezas fáciles de defender, con lo que al final ningún bando obtenía resultados definitivos y la frontera era siempre más o menos la misma. Sin embargo, en 530 destacó un joven general de veintiséis años llamado Belisario. Tras dirigir varios ataques por sorpresa en Armenia, obtuvo una sorprendente victoria en Dara, al norte de Mesopotamia, contra un ejército muy superior en cuanto al número de hombres.

Tras la muerte del Papa san Félix IV fue elegido como sucesor Bonifacio II, de origen godo. Entre los argumentos destinados a confirmar la supremacía del Papa sobre cualquier otro obispo, ya estaba muy arraigada la teoría según la cual san Pedro fue el primer obispo de Roma. Se suponía que Jesucristo había confiado a san Pedro la dirección de la Iglesia (una iglesia que difícilmente podía el nazareno sospechar que se iba a formar), y que a su vez éste había transmitido el relevo a los subsiguientes obispos de Roma. La iglesia en que oficiaba el Papa se dedicó a san Pedro, y se suponía que en ella estaba enterrado el apóstol. Bajo el pontificado de Bonifacio II se publicó la primera parte del Liber Pontificalis, una colección anónima de biografías de los Papas desde san Pedro hasta Félix IV. Las biografías están noveladas y llenas de anacronismos. En realidad, de los primeros "Papas" que figuran en el libro ningún dato es fiable como no sea el nombre. La propia presencia de san Pedro en Roma es dudosa y, de ser cierta, difícilmente podría considerársele honestamente como primer obispo de la ciudad. En cualquier caso, lo cierto es que la lista del Liber Pontificalis determina la numeración oficial de los Papas.

El buen trato que el vándalo Hilderico dispensaba a los católicos fue mál visto por sus hombres, uno de ellos, Gelimer, encabezó una rebelión de los mauritanos, derrocó a Hilderico, lo encarceló y se convirtió en el nuevo rey.

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Una nueva dinastía en el reino de Shampa reconoció la soberanía china, pero esta dependencia fue mal tolerada por la población. El reino de Fu-nan estaba en su apogeo. Dirigía una talasocracia que aunó diversos poderes locales unificados por la cultura budista y que mediaba en el comercio entre China y la India.

En 531 murió el rey persa Kavad. Se sabía que su hijo mayor era partidario de la herejía de Mazdak, así que no se le permitió ascender al trono. El propio Kavad había empezado su reinado apoyando el Mazdakeísmo, pero fue depuesto y sólo se le dejó recuperar el trono cuando comprendió que el mazdeísmo era la religión verdadera. El nuevo rey fue un hijo menor de Kavad: Cosroes I, quien, para no dejar duda sobre su religiosidad, se apresuró a ejecutar a Mazdak. La herejía no desapareció totalmente, pero ya nunca tuvo relevancia. Cosroes I también tuvo que matar unos cuantos parientes para evitar una guerra civil, pero esto era casi una tradición ineludible de todo rey persa recién coronado.

Ese mismo año murió Hermanfriedo, el último rey de Turingia. Al parecer, había pedido ayuda al franco Thierry I contra su hermano Baderico, pero luego se negó a pagarle su colaboración. Entonces Thierry I se unió a su hermano Clotario I y a los sajones que habitaban al norte de Turingia, derrotaron a Hermanfriedo y, habiéndolo llamado para parlamentar, lo arrojaron desde lo alto de unas murallas. Thierry I se anexionó la mayor parte de Turingia, mientras que la parte norte se la quedaron los sajones. Poco después, los sajones se convirtieron también en tributarios de Thierry I.

Por otra parte, el rey visigodo Amalarico había tratado de mejorar sus relaciones con los francos casándose con Clotilde, hija de Clodoveo I, pero ella era católica y él la obligó a convertirse al arrianismo. Clotilde se quejó a sus hermanos, Clotario I y Childeberto I, quienes derrotaron a Amalarico cerca de Narbona. Los ejércitos francos penetraron en la península Ibérica siguiendo al rey visigodo, que se refugió en Barcelona, donde murió a manos enemigas.

Los visigodos debieron de quedar satisfechos con la regencia del ostrogodo Teudis durante la minoría de edad de Amalarico, porque ahora lo eligieron rey. Ciertamente necesitaban un buen general, pues los francos estaban saqueando el noreste de la península y Teudis tuvo que enfrentarse a ellos.

En 532 murió el Papa Bonifacio II y fue sucedido por Mercurio, pero como este nombre pagano no parecía apropiado para un Papa, decidió cambiárselo por el de Juan II, creando así el precedente por el que muchos Papas posteriores cambiarían su nombre al iniciar su pontificado. Éste fue el año en que Dionisio el Exiguo determinó (más o menos) el año de nacimiento de Jesucristo. Puesto que, según él, había nacido el 25 de diciembre, concluyó que la Inmaculada Concepción había tenido lugar el 25 de marzo, así que propuso considerar este día como el primero del año. La fecha de principio de año ya era una cuestión polémica, pues había quien seguía la tradición más antigua de considerar como tal el 21 de marzo, mientras que otros seguían la propuesta de Julio César y tomaban como primero de año el 1 de enero. A partir de ahora había una tercera fecha en discordia.

El rey franco Clotario I reanudó la guerra contra el burgundio Gundemaro, al que no tardó en sitiar en Autun.

En Constantinopla, los enfrentamientos entre los verdes y los azules eran cada vez más violentos. Los más belicosos eran los verdes, pues eran monofisitas y el gobierno ahora era católico. Además, algunas personalidades de la capital financiaban sus alborotos por diversos fines. Por ejemplo, dos sobrinos del emperador anterior, Anastasio, estaban resentidos contra la usurpación de Justino y ahora trataban de derrocar a Justiniano. Parece ser que también el jurista Triboniano tenía intereses para apoyar las revueltas.

Durante un festival en el hipódromo los verdes gritaban quejas al emperador, que permanecía en silencio. Finalmente Justiniano hizo que un pregonero les ordenara callar. Como no hicieron caso, mandó que les insultaran. Éstos se enfurecieron más aún y se produjo un diálogo entre el emperador y los verdes que no quedó muy digno para el monarca. Los verdes tomaron las calles y empezaron a incendiar la ciudad al grito de nika! (victoria), por lo que el incidente se conoce como la insurrección Nika. Justiniano tuvo que refugiarse en su palacio, que era una fortaleza. En las calles, algunos ciudadanos coronaron emperador a uno de los sobrinos de Anastasio. En palacio estaba también Belisario, pues el año anterior había sufrido una derrota ante Cosroes I y había sido llamado a la capital. El palacio tenía una salida al Bósforo, Justiniano decidió embarcar cuantas riquezas pudieran y huir de la ciudad, pero entonces Teodora replicó (según se cuenta): "Ahí están tus naves. Por mi parte, me adhiero a la máxima de los tiempos antiguos de que el trono es un glorioso sepulcro". Ante tanta determinación, el orgullo pudo con Justiniano y decidió quedarse. Consultó a Belisario y éste consideró que podía hacerse cargo de la situación. Tenía unos tres mil soldados, que llevó discretamente al hipódromo, donde los verdes se habían reunido para celebrar la victoria. Probablemente estaban medio borrachos. Los soldados atacaron por sorpresa y en poco tiempo lograron acabar con los amotinados, unas treinta mil personas. Los sobrinos de Anastasio fueron ejecutados y Triboniano depuesto de sus cargos. Constantinopla estaba ahora a los pies de Justiniano.

En los disturbios Constantinopla había sufrido graves daños y era necesaria una reconstrucción. Justiniano encomendó la tarea a dos arquitectos: Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles, que en el curso de varios años remodelaron drásticamente la ciudad. Además de hermosas iglesias, palacios y obras de arte, Constantinopla disponía de hospitales gratuitos, lugares de beneficencia para los pobres, brigadas contra incendios, alumbrado público, alcantarillado, suministro de agua, así como cisternas con agua de reserva y graneros para usarlos en caso de asedio. Era sin duda la ciudad mejor organizada del mundo, y su población ascendía a unos seicientos mil habitantes. En algunos momentos de su historia llegó hasta el millón.

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Genserico

Concordato previo entre el que sería el papa de Hitler.

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